Fiscalidad

Exchanges y Hacienda: qué información debes conservar

Una plataforma puede tener obligaciones de información sobre clientes, saldos u operaciones. Eso no significa que conozca toda tu actividad ni que haya preparado correctamente tu declaración personal.

La pregunta útil no es solo si un exchange informa. También necesitas saber qué ocurrió en tus cuentas y qué obligaciones te corresponden como usuario.

Información del proveedor y declaración personal

La Agencia Tributaria publica información sobre modelos como el 172, referido a determinados saldos, y el 173, sobre operaciones, para las entidades obligadas. Su aplicación depende de los requisitos de cada obligación.

No son modelos que todo inversor deba presentar por utilizar un exchange. Tampoco su existencia permite afirmar que cualquier plataforma extranjera comunica exactamente los mismos datos mediante el mismo procedimiento.

Por qué puede faltar el coste de compra

Si adquiriste monedas en otra cuenta y después las depositaste en el exchange donde vendes, este puede ver la entrada sin conocer la adquisición original. Una wallet intermedia tampoco explica por sí sola el acuerdo económico de cada transacción.

Tu cálculo necesita relacionar cuentas y movimientos. Dejarlo únicamente en manos de un informe de la última plataforma puede producir costes desconocidos o transferencias mal clasificadas.

Qué exportar de cada cuenta

Guarda negociación, conversiones, ingresos, retiradas, recompensas y comisiones de los productos utilizados. Conserva también periodos anteriores cuando contengan adquisiciones relacionadas con ventas del ejercicio.

Identifica la entidad, la cuenta y la zona horaria del archivo. Trabaja sobre copias para poder volver al registro original si aparece una discrepancia.

Cómo interpretar los datos fiscales

Utiliza la información disponible como una referencia que debes contrastar, no como garantía de que no falte nada. Un dato de saldo no recoge necesariamente todas las permutas y rendimientos.

Si una cifra no coincide, busca su origen antes de sustituirla. Puede deberse a un periodo diferente, una valoración o la falta de otra cuenta. La guía de informes fiscales propone cómo preparar esa revisión.

Si recibes una petición de información

Comprueba el canal oficial, el ejercicio y lo solicitado. Prepara los documentos que permitan seguir las operaciones y explica las limitaciones reales de tus datos.

No deduzcas que una operación no debe declararse porque no aparezca en una comunicación o porque el proveedor esté fuera de España. Tus obligaciones se analizan según la normativa y tu residencia, como se explica en la guía de impuestos.